chapo guzman en prision

Por Caleb Ordóñez Talavera

“¡Ríndete Chapo!” gritó el pequeño grupo élite de la Marina cuando habían acorralado al hombre que muchos creían era invencible.
Cabizbajo, sometido, con paso apresurado que le dictaban sus guardias: Joaquín “el Chapo” Guzmán desfiló ante las cámaras para que millones lo vieran, aquél 22 de Febrero, el día de su recaída, del inicio del derrumbe del llamado “Capo de capos”, sin hacer gesto alguno, el hombre más buscado del mundo se enfrentaba a su nuevo destino.
De pies a cabeza lo describió el doctor Julio César Ayuzo González, psiquiatría forense legal, perito auxiliar de la PGR y del Consejo de la Judicatura Federal. “La mirada del “Chapo” es la clásica de un psicópata, fría, calculadora, sin remordimientos, prácticamente sin sentimientos. Ojos vacíos que no expresan nada” sentenciaba el experto.
Hoy Guzmán Loera esta tras las rejas, junto a sus archirrivales, Miguel Ángel Treviño “El Z-40″, Eduardo Arellano Félix y Edgar Valdez “La Barbie”.

¿QUÉ SABE EL CHAPO?

“Joaquín Guzmán se quedará en México” declara el secretario de Gobernación, Miguel Ángel Osorio Chong. Y aunque la extradición del capo a Estados Unidos es una intención seria del Gobierno Americano, como declara el analista de CNN, Tom Fuentes “La extradición podría pasar en una fecha posterior, pero lo dudo. Creo que los mexicanos lo van a querer y lo van a mantener en prisión” . Pues si algo tiene el capo hoy detenido, es información valiosa. Tiene mucho que explicar -y a quienes entregar-, tiene material de sobra para hacer entender como creó su reinado y quien lo cobijó, cosa que le interesa al Gobierno mexicano para seguir golpeando a su cártel.
Todos los mitos deberán ser disipados desde su boca, pues lo que sabe, es también su mejor (y única) herramienta de negociación, aunque sin duda es una gran interrogante si hablará o no, tal como se lo pregunta la doctora María Amparo Casar en su columna de ADNPolítico .
Y es que del Chapo se ha escrito y cantado tanto, se han inventado tantas historias, se le ha involucrado con tantos sucesos y hasta políticos, que solo él podrá contar la verdad, solo podrán estar tranquilos quienes nunca hayan pactado con el hoy narco caído. Pero quienes hicieron negocio con el sinaloense, seguramente deben de estar nerviosos.

EL RETO INCONCLUSO

La del “chapo” es quizá la detención más importante de la era moderna en México y a muchos deja en claro que no hay intocables para el Gobierno de Peña Nieto, llama la atención que en lugar de haber salido con bombos y platillos, el presidente ve la detención del narco más grande del mundo con cautela, advierte que no son momentos de triunfalismos. Y suena obvio para muchos, pues detener a un capo, aunque sea el más grande, no acaba de fondo con el problema del narcotráfico en México. Peña Nieto ha dado un golpe artero sin duda, pero el reto del presidente es mucho mayor, pues deberá trabajar en que justamente no existan más “Chapos”, ni “Lazcas”, “Z-40”, Ni “Beltrán Leyvas” o “Arellanos Félix”. El objetivo primordial de este Gobierno sería sin duda acabar con los “grandes hombre de la mafia”, con los “Señores del narco”; gente intocable, dueños de pueblos, ciudades, fronteras, etc. Dejar en claro que solo el Estado tiene el control de las aduanas, puentes y caminos.
El gran golpe contra el Chapo es un reto común, de no permitir que en México reinen sujetos que por el simple hecho de escalar y tener el poder de la corrupción, puedan tener a sus pies al país entero.
El Gobierno ya demostró que cuando se quiere se puede. Entonces también, se tendrían que intensificar los ataques, pero en esta ocasión con otras armas, ir a cada poblado y ciudad del país, atacar con poderosos programas de cultura y educación, con estrategias implacables contras las adicciones y sobretodo con empleo para que los que están orillados al crimen y a la violencia, tengan otra esperanza.

“CHAPOS”, NUNCA MÁS

Un desafío está lanzado, no solo al trabajo que pueda hacer la DEA, la Marina, el ejército o la PGR contra el narco, es un esfuerzo que se debe hacer desde el trabajo de cada mexicano que no olvida los miles y miles de muertos por causa del narco, pues la guerra nos horrorizó a todos los que la sufrimos en carne propia; cansados de haber visto a la violencia empoderarse en las calles levantamos la voz para que cayeran los responsables de la sangre correr. Tomemos la responsabilidad de ser verdaderamente ciudadanos, entendamos que es tiempo de acabar por completo con la narco-cultura y los dioses falsos que poco a poco van siendo derrumbados, pues la gran mayoría de los que nos tenían amordazados y paralizados, hoy están en una tumba o en una prisión, no volvamos atrás.
¿Qué nos toca? No engendrar más antihéroes, como “El Chapo” Guzmán. Recordar con la imagen del ayer Capo de Capos, que la droga solo lleva a la prisión o a la muerte, en este narcocorrido, no hay final feliz.